BERLIN.- Las autoridades alemanas desactivaron ayer un paquete bomba enviado a la Cancillería de Berlín y dirigido directamente a Angela Merkel, que en ese momento se encontraba en Bélgica, confirmaron fuentes oficiales.
Según el portavoz gubernamental, Steffen Seibert, el paquete "iba dirigido personalmente a la canciller Angela Merkel" y llegó a la sede del gobierno germano a las 13:00 horas (12:00 GMT).
"El contenido podía, al menos, herir a personas", se limitó a decir sin precisar el tipo de material explosivo del que se trataba.
En el remito del envío figuraba el Ministerio de Economía de Grecia, aunque hasta el momento se desconoce su verdadero origen.
La Oficina Federal de Investigación Criminal (Bundeskriminalamt) se está encargando de continuar la investigación, puntualizó Seibert.
Según él, en el mismo control postal de la Cancillería se detectó algo sospechoso en el paquete, por lo que se interceptó para ser analizado por expertos artificieros, que poco después confirmaron que portaba material explosivo.
Sin embargo, hasta el momento no se ha podido determinar la clase de material que contenía. Se trata, según el diario "Berliner Morgenpost", que basa sus informaciones en fuentes de seguridad alemanas, de un artefacto explosivo e incendiario hasta ahora desconocido.
Seibert recalcó que "afortunadamente", absolutamente nadie resultó herido durante el análisis y la posterior detonación del paquete bomba. La policía de Berlín utilizó un vehículo especial armado con un robot que explosionó el objeto sospechoso en la distancia.
La Cancillería, frente al Reichstag alemán, una zona en la que se concentran numerosos turistas, no fue evacuada. Tampoco se formó ningún gabinete de crisis. "Todo salió según lo planeado", indicaron fuentes oficiales.
Las primeras sospechas del gobierno alemán se centran ahora en Grecia, que se ha visto sacudida desde el lunes por una serie de envíos bomba o ataques contra embajadas extranjeras, atribuidos a un grupo anarquista de extrema izquierda.
El diario "Süddeutsche Zeitung" asegura en su edición digital y basándose en fuentes de seguridad alemanas que el responsable del paquete bomba de Berlín podría ser un grupo de radicales griegos de izquierda en contra del sistema financiero mundial y las estrictas medidas de ahorro en Atenas.
En la mañana de ayer explotó una bomba cerca de la embajada de Suiza en la capital griega, sin causar víctimas al personal de la delegación. Según medios griegos, un hombre no identificado lanzó a los jardines de la embajada un objeto que luego explotó. Una hora antes del incidente, empleados de la embajada búlgara en Atenas habían descubierto otro paquete sospechoso. Expertos artificieros de la policía lo analizaron y provocaron una explosión controlada, señaló la televisión griega.
La policía había arrestado el lunes a dos personas sospechosas de haber cargado un paquete bomba dirigido al presidente de Francia, Nicolás Sarkozy.
Se trata al parecer de miembros de una organización clandestina que en los últimos tres años reivindicó diversos atentados con bomba contra bancos, edificios administrativos y sedes de empresas extranjeras.
Poco antes había explotado otro paquete bomba enviado a la embajada de México en Atenas, que causó heridas leves a una empleada de una empresa de mensajería.
Otros paquetes bomba, destinados a las embajadas de Bélgica y Holanda, fueron detonados de forma controlada por la policía, según lo que se conoció a través de medios locales. (DPA)